sábado, 14 de noviembre de 2015

NOVIEMBRE ES EL FINAL

Este blog corre el riesgo de convertirse en un blog-menstruación; de esos que se actualizan una vez al mes. No me gustaría que fuera así, cuando lo empecé tenía la fantasía de que el mío sería diario, confiando en que siempre tendría tiempo y cosas que contar. Pero en la práctica, ya sabemos que las cosas son distintas.
Empecé escribiendo aquí por una serie de motivos: pasaba un momento complicado, quería evolucionar con la escritura porque siempre me gustó escribir, porque era ( soy?) alguien muy reservado y pensaba que de todo el cúmulo de cosas sería como una catarsis, algo muy romántico, lo sé, pero creo que en algunos momentos lo he conseguido. Al compartir mis sentimientos, a veces me he liberado un poco de ellos. Con el paso del tiempo, vamos evolucionando, cambiando, cambia nuestra vida o llegan algunas personas para darles un vuelco, un sentido o un revés. Y te vas moldeando, lo quieras o no, aunque los acontecimientos te superen, siempre encuentras razones para seguir, para salir adelante, adquieres una experiencia o eso te dices. Con el paso del tiempo, he ido espaciando los post, escudándome detrás de las palabras para enfrentarme a los hechos.
 Escudándome para recuperar sensaciones que he vivido, saboreado, desandar hacia atrás para descubrirte feliz como hace un tiempo o, estar perdida y sumida en un mar de dudas, pensar constantemente que es lo que quieres/ no quieres, o por el contrario estar inmersa en un torbellino de prisas que haga que ni te sientes a pensar las cosas. Perdida. Y a la vez tener más lucidez que nunca y darte cuenta después de meses, de caminos desandados o recorridos de que debes ser valiente, no esconderte, vencer corazas, echarlas fuera, arriesgarte y sorprenderte, caerte y levantarte pero exprimir todo lo que puedas las cosas. No huir más hacia adelante, comprender(Te).
Desde que cumplí los 25, dejé de ser impulsiva, y aprendí a decidir en función de lo que siento y del daño (o la felicidad) que puedo provocar en los demás. Aunque eso conlleve tomar los caminos más difíciles. Ahora el corazón me sangra y tengo que cortar hemorragias. Y sí, es un proceso doloroso, pero casi nunca el camino más corto es el mejor.



Quiero poder mostrarme tal y como soy, a veces me sorprendo a mí misma de lo diferente que puedo llegar a ser si me relajo, si puedo sacar todo eso que hay dentro. Una vez me dijeron en una fiesta que soy alguien muy introvertido que no dejo que la gente me conozca, que pongo barreras para ello y tal vez sea cierto, trabajo en eso, en conseguir hacer caer esas barreras que me hacen no poder estirar los brazos y abarcar el espacio que hay a mi alrededor.
Este verano ha sido mi punto de inflexión, este vaivén emocional ha hecho que yo diga quiero esto, no quiero esto, y conocerme, conocerme más y de lo que soy capaz.
Y creo que es el momento de seguir sola el camino de baldosas amarillas, de descubrir que hay más allá de las palabras, y vivir los hechos.
Me ha encantado hacer este viaje con vosotros, que me habéis leído durante casi 3 años, algunos os conozco a otros no.
Que lo que llegue os sorprenda y lo que no, directamente no os desilusione.


Norah Jones-Nightingale

martes, 27 de octubre de 2015

LA SOLEDAD VIENE DE SERIE

Fuera la vida. Fuera la gente corriendo, los trenes escapando, las gotas resbalando por el cristal de la ventana. El jabón escurriéndose bañera abajo. Los autobuses girando en espiral. Las señales de tráfico advirtiéndome. Barcelona queda demasiado lejos. El mar sin respuestas. La luna llena mirándome fijamente. Yo, sin saber que decir. Creyendo que Ólafur Arnalds me sacará de la rutina. El otoño,lavida, los sueños que dejamos ir con las ojeras. Una de estas noches, meto en una maleta un par de pantalones, la cámara, calcetines y me largo. Y cojo uno de esos trenes sin destino, con camas alineadas. Y escapo, escapo mientras miro como todas las luces se quedan atrás. Como todo se hace pequeño y yo empiezo a hacerme grande poco a poco. Mi soledad y yo. Y empiezo de cero, en un lugar el que se puedan arrancar flores y ponerlas en un florero inventado. Donde no cueste la vida.





Fuera las luces, el tráfico, el silencio. Aquí delante, un poco de poesía y una taza de té para sobrevivir. Que todo es efímero y sólo quedan palabras para salvarnos.

                                                                   




“Mire señorita, la falsa esperanza solo produce  sufrimiento”.- Largo camino de noviazgo.

lunes, 27 de julio de 2015

SONRÍE

Hablar del tiempo que hace para no hablar del tiempo que pasa. Que nos mata. La distancia, la vida, cuántas veces nos damos de bruces y tomamos decisiones equivocadas. ¿Nos da miedo la felicidad?¿Los cambios?.Nos acomodamos a la tristeza y sabemos vivir en ella.  Intentamos mantenernos ocupados para no pensar, para no darnos cuenta de que deberíamos cambiar, de lo que falla en el camino a la felicidad. Una vez, no hace mucho tiempo, sonreíste de felicidad y tus ojos brillaban, lo sé. No pierdas la ilusión y persigue lo que te haga brillar. Sea lo que sea, no lo dejes escapar. Las palabras vacías se las lleva el viento y al final lo único que importa es lo que sale del corazón. Deja que las palabras vuelen, que se vayan, que ya te vaciaron demasiadas veces. Deja que el tiempo te dé la respuesta y abre tu corazón de par en par para dejar ir lo que te impide sonreír antes de dormir.


Deberías sonreír cada puta noche antes de dormir. Te lo mereces.

miércoles, 22 de julio de 2015

HISTORIAS DE LO COTIDIANO

En este momento hay tantas personas en este mundo, tantos planes, tantas cosas que hacer. Una mujer mira ensimismada como centrifuga la lavadora, al mismo tiempo su corazón va girando buscando en el fondo del círculo sus días de colores. Un hombre escucha el sonido del mar, en el muelle, donde tantas veces la amó. Se consume entre el humo del cigarrillo que está fumando. Le consume la vida. Al girar la esquina, en el cajero, un hombre que perdió la casa y la vida se relaja bebiendo un litro de vino. Sólo es feliz cuando algo le calienta el corazón. Los niños juegan en el parque, el niño más pequeño se enamoró de la niña mayor, le recuerda a las niñas que ve por televisión. Le gustaría casarse con ella, sabe que le quedaría bien un vestido de princesa. Ella es una de ellas. En el ático del edificio, una mujer esta tumbada desnuda en su cama. Su cuerpo sólo es tapado por una pequeña sábana. Su amante acaba de salir por la puerta, hace tiempo que dejó de quererla, sólo ama el roce de sus cuerpos, ella mira hacia el techo resignada. En el parque dos adolescentes apuran sus últimos besos, no saben cuándo volverán a verse por eso de los horarios. Apuran el último roce, se abrazan como si nunca volvieran a volver a verse. En uno de esos abrazos intensos, los primeros que se dan, con la fuerza de un puto huracán. Otra pareja coge un avión, adoran viajar, y en breves instantes aterrizaran en un lugar nuevo, se comerán a besos y a lo que no son besos hasta que el cansancio los venza. Dormirán abrazados.





Tantas personas, tantos sueños, algarabía de días buenos, lágrimas llenando aceras en días malos.
Una mujer se deshace en la habitación de la que no sale desde hace días. Perdió la esperanza y no hay nada peor que pueda pasarte. Se acerca su hora, sólo quiere reunirse con su marido  y bailar el último baile, como cuando eran jóvenes y no les estaba permitidos acercarse al bailar.

Desde mí ventana siempre veo lo mismo, pero he visto tanto desde tantas ventanas que puedo 
imaginar todo lo que pasa en el mundo.

domingo, 3 de mayo de 2015

MITAD GATO,MITAD MUJER

Soñaba con volar, con ver el mar, con conocer tantos sitios como días tiene el año y retratarlo todo con su cámara. Quería vestirse de sonrisas y sonreír todos los días, y pintar los domingos de llamativos colores. Conoció mares, sueños, amores.. Corrió por demasiadas calles, voló alguna que otra noche. Era mitad gato, mitad mujer. Arañaba cuando apretaban su corazón, y sonreía cuando le acariciaban la cabeza.Había creado historias de mujeres que tocaban el piano para recordar que estaban vivas,hombres con sombreros grises que sólo deseaban robar el tiempo.




Al final voló, voló más que nunca y se perdió por calles desconocidas imaginando su vida en ellas. Saltando por la acera, contando las baldosas y dejando migas de ilusión por si no recordaba el camino de regreso. En las horas de silencio del autobús que cogía cada mañana repasaba mentalmente las veces que se rió. soñó, y fue capaz de traspasar las barreras del tiempo. Esos momentos de pura felicidad, la de los cielos azules y los ojos brillantes. Aunque algunos días se hubiese desecho en lágrimas como las magdalenas del desayuno, la mayoría había reído tan fuerte que todo el vecindario se había enterado. Había colocado anuncios en las calles que decían lo siguiente:La vida es corta pero ancha, caben muchas cosas. Ella estaba convencida de que eso era así y que nadie podría derribarla. Aunque el fondo de su corazón estaba gris,el resto eran globos de colores que no paraban de volar por el cielo. Y lo más importante de todo era que tenía unas enormes ganas de viajar y comerse el mundo y conocer a alguien a quien poder mirar a los ojos y prometer: Me voy a quedar contigo para siempre, y seremos capaces de viajar odiando los relojes y hacer viajes infinitos sin movernos del sitio, excursionistas que vuelan en teleférico.
 Se convertiría en una adicta al café, a la felicidad, al sonido del mar, a las noches estrelladas,a los sofás de Ikea,a las postales y al presente. A sus besos y abrazos, los más bonitos del mundo. A conquistar el cielo desde las azoteas cuando nada importa más que sus sueños.

https://www.youtube.com/watch?v=akYuy2FMQk4

martes, 14 de abril de 2015

RELOCOS Y RECUERDOS

A veces soy un poco como Natalie Portman con su “¿Sabes que hago cuando me siento tan poco original? Blablablablaaaaaaaa! Hago algo que nadie haya hecho antes, así me vuelvo a sentir distinta aunque sea por un segundo, venga ¡Pruébalo!” y me vuelvo loca y bailo por el pasillo, o echo a correr con todas mis fuerzas para terminar en el mar. Por si acaso los sueños se me escapan, por si se me olvida quien soy y porqué me gustan las estrellas. A veces soy azul y me mezclo con el verde y termino de algún color indefinido. A veces me pierdo entre las alturas con ganas de volar, y camino con ganas de tumbarme y mirar el cielo. Y soy un poco como la señorita Poulain refugiándose en su soledad, haciéndose preguntas idiotas sobre la ciudad que se extiende ante sus ojos. 


Y hago fotos a mis pies para que nunca se me olvide por donde piso, todos los sueños que me hacen despegar. Recojo todos los tesoros que encuentro por el suelo y lleno mi alma con todo lo que encuentro. Y por ahora tengo el corazón a medias, en ruinas y en blanco y negro.

Así es la vida, llena de contrastes, y así soy yo: una maldita loca llena de sueños y des-sueños. Relocos y recuerdos.

martes, 31 de marzo de 2015

A MIL REVOLUCIONES POR HORA

Alguien fotografía desde el último piso un barrio que no conozco, en el que nunca estuve, pero, por un instante, me encuentro caminando en él. Vuelvo con las bolsas de la compra del supermercado a casa, un bajo. Hoy toco comprar salmón, pan, yogures, y tarros de conservas. Comida enlatada. Llevo años alimentándome de comida precocinada, podría ser un símil de la vida. Paso delante de la floristería, querría comprar un par de flores. Siempre soñé con poder cada mañana coger un ramo de flores del jardín de mi casa, colocar el jarrón en medio de la mesa y preparar el desayuno, pero, me levanto despeinada y no hay jardín en un bajo. Corro a coger el autobús con el termo de café en la mano, camino de vuelta a casa. Es martes por la tarde y hace un sol espléndido, nadie diría que hace tan solo unos días era invierno. Llevo un par de días sin hablar con nadie conocido, el único que me da los buenos días es el dueño de la cafetería cada mañana. Llevo semanas sin escribir. Creo que sería más fácil si hubiese cafeterías en las que el camarero viniera a servirme café cada poco. Y beber y beber café toda la tarde. Con una libreta llena de palabras y tachones, y olor a café, abandonar ese lugar con la libreta llena de vida y el corazón vacío por una vez. Ligero, como el viento. En casa, la ropa huele a suavizante y se mueve con el aire, la cocina está llena de platos usados y en el cajón no quedan cucharillas de postre. Inexplicablemente es el cubierto que más utilizo: me paso el día tomando infusiones. Hace unos días compre una que se llama “Infurelax” y voy a dos sobres por día. 


Infurelax


Querría tener una azotea, vivir en los tejados. Siempre fui de las que sueñan más de la cuenta y se pierden imaginando que pasa más allá de sus ventanas, de sus fronteras. Viviendo en una película interminable, declarándome a las orillas del Sena “siempre pienso en ti, fúgate conmigo”. Pero no hay fugas, los aviones han decidido no aterrizar en este aeropuerto. En este cuerpo
Tengo la cabeza a mil revoluciones por hora y el otro día conté más de mil latidos por segundo, el diagnóstico fue: Sobredosis de realidad (o de café). He llegado a la conclusión de que debo sonreír más, acariciarme más la nuca, olvidar estas ganas de odiar todo lo que me encuentro a mi paso. Centrarme en querer. En quererme bien. Ponerme más vestidos. Caminar más por ciudades desconocidas. Aprender a mirar la vida con otros ojos, aunque sigan verde bosque como siempre. Vivir aventuras en la cama cada noche, leer, leer más, leerte más, ver más allá de tus ojos. Ya ha llegado la noche. Estoy sentada, mirando por la ventana, la soledad se extiende sobre mis ojos, las luces de las farolas llenan de vida cada rincón, es precioso.
Mi único plan para mañana es ponerme mi mejor vestido, salir de casa con ganas, y en el improbable caso de encontrarme contigo, mirarte a los ojos y sonreírte. Te prometo que intentare todos los días ver la vida con estos ojos, pero si algún día me ahogo, ven a rescatarme, que sigo siendo la misma de siempre.

La misma loca que te diría a orillas del Sena “siempre pienso en ti, fúgate conmigo. 

jueves, 5 de marzo de 2015

TODAS LAS PELÍCULAS HABLAN DE HUIDAS

Todas las películas hablan de huidas, de dormir en sofás resquebrajados por el paso del tiempo. Como si los corazones solo volvieran a latir cuando conocen ciudades nuevas y estuviéramos hechos de olvido y recuerdos. En esta película sonaba música folk y jazz y un gato curioso despertaba a un hombre cada mañana. Ese no saber dónde estás, esa huida constante en la vida, estar perdidos incluso conociendo cada  calle y cada presente.




Saber que has pasado por un lugar donde te has besado  mil veces y sentir que esa calle suena a despedida. No sé de quién querría despedirme de un futuro que aún no ha ocurrido y de todo lo que no he vivido.
Una vez escribí: Si huyo es para no volver, si vienes que sea para quedarte. Todas las palabras me persiguen y todas las madrugadas juego a perderme en cualquier novela para evitar pensar. Podía haber tenido un mundo de recuerdos inventados: el primer beso de la mañana, la primera canción que suena por la radio y nos devuelve la vida, una carta en el buzón de alguien que creíamos haber olvidado, la lluvia en la cara al volver a casa sin paraguas… La vida es un acumulo de momentos que pegamos como un puzzle, intentando encajar en espacios o con gente y a veces nosotros somos esa pieza que siempre falta y queda sin completar sobre el tablero.

Pero también hay días de colores, el secreto de los viajes en el tiempo está en cerrar fuerte los ojos. Odio los trenes y los autobuses. Cierra  los ojos y escucha…qué oyes?

jueves, 19 de febrero de 2015

CORAZONES MEDIO LLENOS O MEDIO VACÍOS.

En las películas parece todo tan fácil, el beso de despedida se da en el tercer escalón y es fácil. Muy fácil. No hay medias tintas. Cuando se siéntese, se siente con todas las de la ley y el protagonista es capaz de dar la vuelta al mundo por ella. Y ella haría lo mismo, y le recibe con los brazos abiertos en el aeropuerto. Sonriente. Feliz.
El mundo se confabula para que la historia de amor salga bien, y la recuerden toda la vida como algo especial.
En la vida no es así. Cuando tú sientes la otra persona no siente o prefiere olvidar. Cuando alguien se enamora de ti tú no te ves capaz de darlo todo. Y así, vamos viviendo, olvidando, rehaciéndonos por dentro. Recomponiendo los pedacitos que se llevan algunos, recogiendo lo que nos dan otros. Tal vez sólo se trate de comprender que la vida no es una película. Que los besos perfectos no existen, sino que son perfectos para nosotros, porque los momentos bonitos tendemos a “perfeccionarlos”. Que absorber el mar de todo el universo y meterlo en una botella es un imposible. Los corazones tienden a estar medio llenos o medio vacíos, pero de lágrimas. La gente solitaria que viaja en avión nunca tiene a nadie esperando su llegada. Los besos que se dan bajo el agua del mar tienden a deshacerse en el infinito. Se hacen invisibles y vuelan hacia un lugar secreto que nadie sabe dónde está.






Los corazones dibujados en la arena se deshacen con la ola siguiente. Los deseos de las estrellas fugaces tienen una lista de espera de 250 años, nunca llegaremos a cumplirlos. Todo lo que llega acaba yéndose. Todos los momentos acaban pasando y terminas tú. Sola. Mirándote por dentro y hacia el infinito a la vez. Preguntándote en qué punto del camino escogiste el equivocado, con que piedra tropezaste, cuantos deseos echaste a perder, cuantas veces cosiste tu corazón…y te das cuenta de que cada vez quedan menos hilos. Que caminas en blanco y negro, y crees cada segundo un poco menos en las películas.