sábado, 29 de marzo de 2014

NACER-CUMPLIR-SEGUIR

Esta semana ha sido mi cumpleaños. Los primeros minutos, sufrí una punzada de nostalgia, pero esta sensación duró apenas eso: unos minutos, breves.
Nací con la primavera. Creo que  nacer abrazando esta estación, es un  factor decisivo que ha influido en mi personalidad, o será simple coincidencia, no sé.
Al cumplir los 25 años, supe, de repente, lo que “no” quería en mi vida. Y me vi obligada a realizar algunos cambios importantes de rumbo y compañía.
Ahora, voy descubriendo, más despacio, lo que sí quiero. Lo que me hace feliz:
El mar. Los veranos. Leer. Rodearme de personas positivas, buenas, que me aporten puntos de vista diferentes. El amor, el verdadero amor, ese del siglo XIX pero que  añade algunos avances imprescindibles del siglo XXI. Los amigos. Escribir. Desayunar con calma. Vestirme sin prisas. Las personas que me hacen reír. La música. Aprender constantemente. Hacerme listas (no muy largas, y factibles) de buenos propósitos. 





Mis hermanas. La independencia que conlleva libertad de elección, de ser, de opinar. El vínculo con otras personas, que vas creando poco a poco,hasta convertirse en alguien imprescindible en tu vida. El cine. Emocionarme. Alonso, Rodrigo y el milagro de la vida. La lluvia si tengo buena compañía. Tener alguna vez un hijo o hija, no sé, cuando sienta que las circunstancias, son las adecuadas, que estoy preparada y decidida. . Hablar sobre cine, fotografía, sueños, proyectos, viajes, política, libros, con alguien que sienta interés en esos temas hasta quedarme ronca y nos den las mil de la madrugada. Disfrutar de acontecimientos sencillos (ejemplos:  hoy emiten mi serie favorita, mañana estrenan en el cine la última de Woody Allen, un concierto de alguien que me guste con alguien que me importe, esta tarde tomaré té en mi cafetería favorita, hoy comenzaré un libro nuevo…). Viajar sin muchos planes y dejandome llevar para descubrir lugares escondidos y preciosos. Que me enseñen cosas nuevas, que me hablen de libros/películas que no conozco. Enamorarme. Querer. Creer en la gente,aunque a veces sea imposible.Y muchas cosas más, muchísimas. Algunas las sé, otras, necesito descubrirlas.
Esta semana ha sido mi cumpleaños. Y me siento mejor en todos los sentidos.


sábado, 22 de marzo de 2014

PSEUDOINVIERNO

Nunca supo muy bien por qué ella era diferente al resto de las personas. Nunca entendió por qué a todos les resultaba tan fácil sonreír, confiar, amar. Pero sabía que ella era distinta, y que su cuerpo no respondía a los mismos estímulos ni vibraba en la misma frecuencia que el resto de los mortales.

Ella siempre tenía las manos calientes, aunque hiciera tanto frío que pudieran helarse hasta los pensamientos; tal vez fuera la sangre que le faltaba a su corazón. Porque ella era fría como esos días de invierno grises y lluviosos, esos en  los que el  agua  se escurría entre el hielo. Pero sus manos sin embargo no, y eso la camuflaba entre el resto de las personas de corazones cálidos.


Recordaba haber sido así, como ellos. Recordaba haber sonreído, haber confiado y haber amado. Pero era un recuerdo lejano y borroso. Doloroso como los flashback que te golpean al recordar una decepción, una ilusión convertida en desengaño  o unas palabras que se llevó el viento.

Pero un día se despertó, hacía sol, camino durante una hora en silencio mientras se le calentaban las mejillas y en ese momento dejo de sentirse fría.


Canción para Ana,por estar siempre ahí, haya una luna en el cielo o no :D

miércoles, 19 de marzo de 2014

MIL MANERAS DE COMUNICARTE

Llevo varios días con este post en la cabeza, pero tal vez no sea capaz de trasmitir lo que llevo dentro de forma adecuada.
No sé si alguna vez se os ha ocurrido la cantidad de formas que tenemos de comunicarnos a lo largo del día a través de mil redes sociales ,whatsapp, skype… pero también hay personas que lo hacen de otra forma.
Hablo de aquellos a quienes les falta algo tan esencial como el sentido de la vista, el de la audición,…  pero que aún con todo esto, son capaces de abrirse mil caminos para que esa “barrera” que a los ojos de muchos parece insalvable, no sea tal.



Está la posibilidad de aprender lengua de signos, el alfabeto de braille, leer los labios…pero todo eso requiere un esfuerzo enorme para las personas implicadas, tanto del afectado como de su entorno y, es ahí donde entra en juego la normalización, el saber que una persona no sólo es lo que le falta sino todo lo que ofrece, que la integración, la comprensión y el darle la importancia justa a las cosas es algo fundamental para que no existan las barreras.
Cada persona es un mundo y prejuzgar antes de conocer es perder la oportunidad, uno mismo, de tener la posibilidad de enriquecerte con lo que puedas aprender.

Para llamar la atención de alguien hay que saber como hablarle.

sábado, 15 de marzo de 2014

La felicidad de andar por casa

En el fondo las cosas son sencillas. Como las emociones, en base son lo más natural y mundado . Ser amantes de lo cotidiano y de las cosas de andar por casa. Como un beso y un simple abrazo. Sumar, restar y saber conjugar frases con sujeto y predicado. No se pide más ni tampoco se pide menos. Es simple y llano, como una risa o un llanto. Sin conjeturas ni abreviaturas que cambien el dónde, el cómo y el cuándo. Sin enredos de película dramática, sin complicaciones absurdas, sin miedos altivos ni tortuosas agonías.
Las cosas que flotan se acaban evaporando, se disipan, se dispersan...Lo sencillo, lo fácil, lo que se construye por sí mismo sin aditivos. Con eso hemos de quedarnos, eso es lo que, en el fondo, todos deseamos encontrar.




martes, 11 de marzo de 2014

¿Te darías la vuelta?

Cuando llega el momento y me despido de alguien a quien quiero; y ya nos hemos dado dos besos; y ya llega el tren o el autobús o con lo que sea que se marche (también puede ser andando); y ya definitivamente sí, ya se va, adiós, ciao, venga... A menudo juego a seguirle la espalda con la mirada para ver si  se da la vuelta y me mira por última vez. Si lo hace, me quiere. Si no lo hace, a veces pienso que también me quiere.





lunes, 3 de marzo de 2014

TU PERFUME

Hace ya unos días, creo que empezó la semana pasada, que mi propio perfume me recuerda a ti. No sé de qué  fenómeno se trata, pero cada mañana, cuando me visto, mi perfume está más cerca del tuyo.

 Aún recuerdo aquella mañana, aquella del autobús semivacío, en el que  fuimos en busca de tu olor y del mío. ¿Te acuerdas? Ya nos los sabíamos de memoria, por eso ya podíamos encontrarlos, y decidimos que los reconoceríamos en cuanto los tuviéramos en frente de nuestras narices. A mí, sabes que me encanta asociar los olores con las personas y tengo la necesidad casi física de intentar retenerlo de alguna manera conmigo, para rescatarlo de cuando en cuando, como ahora.



Bueno, como decía, ese día entramos en la casa de los perfumes y me los hiciste probar todos. Éste, aquél, el otro... Primero encontramos tu perfume de los días especiales, aunque como yo sólo te veía  en los días normales, para mí esos eran los especiales.

Nos dimos cuenta de que no era lo mismo poner perfume en la tira de papel que ponerlo en la piel, porque en el papel aún no era nuestro perfume, en el papel era un perfume cualquiera. Cuando encontramos el tuyo, el de los días normales, te dije "¿Es éste?" y tú me respondiste "Claro, ¿ no lo reconoces?" y yo pensé que no, que no podía ser ese. Aquel papel no olía a cama recién hecha. Después encontramos el mío y yo te pregunté "¿Yo huelo así?" y me dijiste "No, no exactamente así, en ti es mucho mejor" y te acercaste y me oliste el cuello. Y yo, como estaba muy obsesionada con todo esto de tu perfume -¿no se nota?- te pregunté "¿Tú también piensas en ello? y me dijiste "Claro, yo también". Sonreías y me mirabas a los ojos. Me sonreías como en la oscuridad, mientras yo te decía "¿Has visto? Soy yo y estoy contigo"

Los perfumes en el papel, son como los recuerdos escritos, se parecen, pero no son exactamente lo mismo.