jueves, 30 de enero de 2014

PASOS DE UN POSIBLE FINAL…

Conocer. Hablar. Preguntar. Decir. Compartir. Tontear. Profundizar. Ilusionar. Soñar. Sonreír. Ver. Tocar. Besar. Conectar. Disfrutar. Atrapar. Sentir. Desear. Seducir. Excitar. Jugar. Volar. Bailar. Escribir. Observar. Calentar. Respirar. Encontrar. Seguir. Desgarrar. Palpar. Vibrar. Suspirar. Gritar. Gozar. Demostrar. Vivir. Mimar. Caminar. Reír. Fascinar. Volver. Rodar. Tener. Abrazar. Acariciar. Rozar. Confiar. Adorar. Hacer. Correr. Llegar. Dar. Recibir. Despertar. Amanecer. Anochecer. Celebrar. Enloquecer. Enamorar. Querer. Amar…
[…]
… Perdonar. Necesitar. Dramatizar. Romper. Intentar. Olvidar. Recordar. Doler. Huir. Esperar. Rendir. Caer. Resquebrajar. Finalizar. Perder. Dejar. Sufrir. Despedir. Partir. Llorar. Odiar. Morir.
… Y …



Volver a empezar



martes, 28 de enero de 2014

HÁBLAME DE LOS VIENTOS

Reconozco que me encanta "El paciente inglés". Sí, una película romanticona a morir, no es tan grave. Me mata cuando el Conde Almasy le habla de los vientos a Katherine. He intentado encontrar la escena en youtube, la de la tormenta de arena. La vi por primera vez con Sara, la sacamos alquilada de no sé dónde. Esa primera vez estaba cansada y pensé que me dormiría  sin ver el final, pero aun con los ojos medio cerrados hubo algo que me quedo dentro y volví a ella, esta vez totalmente despierta y completamente sola que es lo que hago cuando necesito digerir una película por completo. Como el Conde Laszlo Almasy en el desierto me quede hipnotizada con su música, su fotografía del todo increíble y, con esas vistas aéreas,esa relación tan pasional que a veces vives con alguien en el que no existen los grises y es todo blanco o negro….
Llevo unos días con ella en la cabeza,con esa forma de vivir que tienen algunas personas,completamente entregadas a su pasión, por algo,por alguien…por la vida?





Almásy: ¿Qué te gusta más?
Katherine: ¿Qué me gusta más?
Almásy: Sí... dímelo.
Katherine:Mmmm, pues ver a los peces nadando en el agua, los erizos, ¡me encantan los erizos! 
Almásy: ¿Y qué más?
Katherine: La mermelada, ¡soy adicta a ella! Y bañarme, pero no con otras personas. Las islas, tu letra...podría seguir todo el día...
Almásy: Sigue todo el día.
Katherine: Mi marido...
Almásy: ¿Qué es lo que más detestas?
Katherine: Una mentira. ¿Y tú qué detestas?
Almásy: La propiedad. Pertenecer a alguien. Cuando te vayas deberás olvidarme.


domingo, 26 de enero de 2014

LUGARES Y MOMENTOS QUE NO QUIERO COMPARTIR CON NADIE

Hoy es un día muy especial para mí, tal día como hoy hace algún tiempo empezó a ponerse en marcha pequeños cambios dentro de mí que acabaron por convertirse en un punto de inflexión en mi vida. Durante los meses siguientes mil y una emociones me asaltaron, muchas de ellas sin ni siquiera saber ponerles un nombre hasta algún tiempo después, y en todo ese caos emocional quedaron momentos y lugares que se quedarán para siempre conmigo.

Recuerdo una playa en abril, con viento y ese sol que pica, típico de primavera.

Recuerdo una noche de pintxos, mirarte desde el otro lado del bar y descubrirte mirándome con tanta intensidad que parecíamos las únicas clientas.

Recuerdo hacer el amor al principio, como si tuviese un incendio entre las piernas.

Recuerdo llorar cuando no pude ayudarte lo suficiente y me necesitabas.

Recuerdo mis piernas temblando, sin saber qué iba a pasar a partir de ese momento.

Recuerdo sujetarme en una esquina, en plena calle, con la mano izquierda, apoyarme para echarme a llorar.

Recuerdo una mañana de domingo en la que nada salió como estaba planeado y fue perfecta.

Recuerdo los desayunos tranquilos, sin prisas, o con el viento en la terraza.

Recuerdo esos paquetes absurdos que te enviaba, con pequeñas notas en las que mi corazón se derramaba.

Recuerdo mil y una canciones compartidas y una especial que será siempre tuya.


Recuerdo y te recordaré siempre.





sábado, 25 de enero de 2014

¿CUÁNDO?

Que si. Que yo soy siempre la que salta de alegría aunque sea lunes, la que hace bromas sentada en la cocina, la que siempre tiene ganas de follar con amor, la que se despide de sus amig@s  con una sonrisa enorme aunque me dejen agotada. Que si. Que cedo mi asiento en los autobuses y me da por llorar si alguien hiere a otra persona o animal. Que me encanta hacer bromas constantemente. Que siempre que puedo llevo los labios, las mejillas y las uñas rojas, porque resaltan mis ganas de comerme a bocados el mundo.
Pues hoy nada. Han pasado  tantas cosas últimamente que me han dejado extrañamente oscura. Desteñida. No sé, a lo mejor estoy un poco triste. Debe ser eso.

Esta mañana, pensé que se me había escapado el momento en el que la vida comienza a ponerse seria, no sé. Tuvo que ocurrir en algún momento en el que yo no prestaba demasiada atención. Ahora mis problemas son muy distintos a los que tenía hace unos años. Bueno, corrijo, no sé si son diferentes, pero yo los vivo de otro modo, por ejemplo la pérdida, o la decepción. ¿No se puede desandar? Ahora siento las cosas como una adulta, padezco a veces crisis de tristeza, me preocupo de otra forma por aquellos a los que quiero (me duele que desaparezcan o que enfermen o que se separen o que simplemente cometan errores dolorosos), evito a toda costa llorar delante de otros y a veces no soy capaz de controlarlo… Antes, hace 10 años, era todo como “Si”, “Ahora”, “Feliz”, “Genial”, “Amor”, “Deseo”, “Quiero y puedo”… Ahora no lo sé, ahora no tengo tiempo de encontrar las palabras adecuadas.

(Esta canción es para Ana que me manda mil fotos de la luna o desde una playa y se la debía ;D )

jueves, 23 de enero de 2014

LOST IN TRASLATION

He perdido la cuenta de las veces q veo una pelicula cuando me gusta,me encanta hacer eso,volver a ver una película que ya he visto y que me produce tantas emociones,es como un pequeño capricho que me regalo muchas veces, Lost in traslation es uno de esos ejemplos,la vi en el cine dos veces(una de ellas en v.o) y cuando pude me compre el DVD y vuelvo a ella siempre.Me encanta la fotografía,la banda sonora,la relación tan peculiar entre los protagonistas,los silencios que muchas veces dicen más que cualquier palabra....y esos diálogos que tienes de vez en cuando con alguien al que conoces de poco pero que precisamente ello te provoca ser tan honesto.






- Estoy perdida. ¿Eso tiene arreglo?
- No. Sí. Ya se arreglará.
- ¿De veras? Fíjate en ti.
- Gracias. Cuánto más sabes quién eres y lo que quieres, menos te afectan las cosas.
- Ya. Es que aún no sé lo que quiero ser… ¿Sabes? Quise ser escritora pero odio lo que escribo y… intenté hacer fotos pero eran muy mediocres. Todas las chicas pasan por una fase de fotógrafas… y por querer un boli, ¿sabes? Y haces fotos tontas de tus pies…
- Ya lo averiguarás. No te preocupes por eso, sigue escribiendo.
- Pero es que soy mala.
- Eso es lo bueno


sábado, 18 de enero de 2014

NOT FOUND

Ella le habló como si de una amiga de toda la vida se tratase. Sin querer decir nada, la verdad es que dijo todo, con titubeos y algún que otro despiste, en el que acabas enlazando palabras y temas sin llegar a ningún lugar. Sabía que las cosas fueron tristes entre ambas, que aunque nunca dijese nada se había pasado los últimos meses pensando en algo que sabía bien que nunca ocurriría. No sé, pero tenía esa pequeña ilusión entre el camino que la separaba todas las mañanas de clase, de poder llevar a la realidad esa conversación que se escondía bajo una canción que sonaba en su mp3. Cambiaba la sintonía, y con ella cambiaba la secuencia. Transcurría otra acción, un lugar distinto donde volver a encontrarse y soñar, que todo volvía a ser lo que meses atrás fue.
No sabía cómo ni por qué se sentía así. El tiempo había pasado, pero aun seguía sintiendo ese viejo sentimiento  que te impide olvidar algo o alguien. La verdad es que siempre se sentía sola, quizás hasta incomprendida.
A pesar de que intentaba disfrazar con indiferencia y algún toque de odio superficial aquella vieja relación, lo cierto es que no podía evitar pensar cómo hubiesen sido las cosas si en lugar de jugar al despiste se hubiese dejado ver un poco más.
A ella le preocupaban tantas cosas que aunque ahora las contase no podría llegar a saber si la mitad son ciertas o no. Y mientras la miraba a los ojos, sabía perfectamente que aquel desliz mental nunca se produciría.


miércoles, 15 de enero de 2014

ALGUIEN NUEVO...

...ha llegado a mi vida, y de repente una gran sonrisa se ha plantado en mi cara y no ha desaparecido.
Bienvenido al mundo Rodrigo


http://www.youtube.com/watch?v=balDMfU8Urc

domingo, 12 de enero de 2014

CAÓTICA

Soy muy hacer planes mentales, no reales. Me dan miedo los planes reales. Tiendo a imaginar complicaciones inexistentes, problemas irresolubles, y catástrofes inesperadas. Siempre termino lo que empiezo, ya sea un texto, ponerme a limpiar patológicamente el polvo de mi habitación moviendo muebles y colocando la estantería. Y las relaciones; las empiezo, y las termino. Soy extremadamente ordenada y extremadamente desordenada. No existe un término medio para mí. Por eso intento mantener el orden de mis cosas intacto, porque el simple hecho de dejar una noche la ropa fuera del armario ya provoca una reacción en cadena con el resto de los objetos que me rodean llegando a un punto caótico en el que me da igual vivir sumida en la desesperación absoluta. Me encanta la comida sana, odio el chocolate, las cervezas en buena compañía y que haya sol a las nueve de la noche. No me gusta el viento, ni el anís, ni que me toquen los pies. Adoro el invierno, porque me encanta abrigarme, pero lo odio por lo que me hace sentir. Madrugar es lo que más me cuesta en el mundo, y no soporto pensar en lo que tengo que ponerme a la mañana siguiente, pero soy incapaz de irme a la cama sin haberlo preparado. Siempre fui más de no dormir que de llorar pero, últimamente lloro con las películas tristes y alegres, con canciones, libros, y he llegado a llorar con un olor. Sin embargo muy pocas personas me han visto llorar. Llorar de verdad, de esas veces que se te derrama el alma por las mejillas. Adoro estar metida en la cama, despertarme y saber que no tengo que levantarme, y acostarme sabiendo que puedo estar un rato sin tener que dormirme. La sensación del pelo mojado en la espalda y el olor del gel al salir de la ducha y meter las manos debajo del agua ardiendo hasta que se ponen rojas. Me encanta cómo huele el café y el olor del pan tostado por las mañanas. Odio que se dejen la tapa del WC levantada y la puerta de mi habitación abierta. Que me metan prisa para ir a algún sitio, y que se fume en los ascensores. No me gustan las personas que se cuelan en las filas, ni las que tratan a los camareros como si fueran esclavos construyendo una pirámide y no me gusta la gente que no saluda en el portal. Me pongo nerviosa si me tocan demasiado cuando me hablan aunque luego yo lo hago constantemente, o tb si se acercan demasiado, o si bajan las escaleras detrás de mí. Mis colores favoritos son el rojo y el verde. Me encantan las películas de autor y todavía sigo pensando que se puede contar mucho con poco. Me encanta leer todo tipo de libros y a veces sueño que escribo el mío. No puedo tener favoritos para la música, pero supongo que Cat power marcó un antes y un después en mi vida. Yo soy de esas que  no sonríen al conductor del autobús, extremadamente tímida con quien no conoce, que le cuesta coger confianza, de las que deja salir antes de entrar y se queda de pie en el autobús porque sabe que en la siguiente parada se suben muchas personas mayores. Me cuesta un mundo acercarme a alguien cuando llora, y parece que no me importa cuando es todo lo contrario. A veces parece que soy demasiado dura pero la realidad es que me escudo ahí para no admitir que no tengo soluciones para todo tal y como me gustaría. Porque he aprendido que no puedo conseguir todo lo que quiero, ni tengo respuestas para todas las preguntas, y que a veces hay que ceder y aceptar que se ha perdido o que simplemente hay cosas imposibles de ganar. Nunca me deshice de mi caparazón. Es un sitio bastante bueno para vivir. Supongo que la última vez que salí de él me hice tanto daño, que siento que es más seguro si me quedo ahí. Puede llamarse cobardía, sí. Alguien me dijo una vez que era una cobarde y una egoísta y puede que llevara razón. Puede que realmente sea de hielo por dentro. Supongo que mis sentimientos fluyen a través de mis canciones, y no a través de mí. Puede que se me de mejor estar triste que ser feliz. Supongo que me da miedo no ser capaz de recomponerme si me rompo de nuevo, supongo que me da miedo romper a alguien de nuevo. Supongo que así soy yo. Puede que me aferre a las cosas que no puedo tener y huya de las cosas que por el contrario tengo.

O puede que esté equivocada respecto a todo esto.

Ya ni siquiera lo sé.

viernes, 10 de enero de 2014

Sal con una chica que lee (Por Rosemary Urquico)

Hoy he leido esto y me ha gustado mucho asi que aqui os lo dejo

Sal con alguien que se gasta todo su dinero en libros y no en ropa, y que tiene problemas de espacio en el clóset porque ha comprado demasiados. Invita a salir a una chica que tiene una lista de libros por leer y que desde los doce años ha tenido una tarjeta de suscripción a una biblioteca. 

Encuentra una chica que lee. Sabrás que es una ávida lectora porque en su maleta siempre llevará un libro que aún no ha comenzado a leer. Es la que siempre mira amorosamente los estantes de las librerías, la que grita en silencio cuando encuentra el libro que quería. ¿Ves a esa chica un tanto extraña oliendo las páginas de un libro viejo en una librería de segunda mano? Es la lectora. Nunca puede resistirse a oler las páginas de un libro, y más si están amarillas.

Es la chica que está sentada en el café del final de la calle, leyendo mientras espera. Si le echas una mirada a su taza, la crema deslactosada ha adquirido una textura un tanto natosa y flota encima del café porque ella está absorta en la lectura, perdida en el mundo que el autor ha creado. Siéntate a su lado. Es posible que te eche una mirada llena de indignación porque la mayoría de las lectoras odian ser interrumpidas. Pregúntale si le ha gustado el libro que tiene entre las manos.

Invítala a otra taza de café y dile qué opinas de Murakami. Averigua si fue capaz de terminar el primer capítulo de Fellowship y sé consciente de que si te dice que entendió el Ulises de Joyce lo hace solo para parecer inteligente. Pregúntale si le encanta Alicia o si quisiera ser ella. 

Es fácil salir con una chica que lee. Regálale libros en su cumpleaños, de Navidad y en cada aniversario. Dale un regalo de palabras, bien sea en poesía o en una canción. Dale a Neruda, a Pound, a Sexton, a Cummings y hazle saber que entiendes que las palabras son amor. Comprende que ella es consciente de la diferencia entre realidad y ficción pero que de todas maneras va a buscar que su vida se asemeje a su libro favorito. No será culpa tuya si lo hace. 

Por lo menos tiene que intentarlo.

Miéntele, si entiende de sintaxis también comprenderá tu necesidad de mentirle. Detrás de las palabras hay otras cosas: motivación, valor, matiz, diálogo; no será el fin del mundo. 

Fállale. La lectora sabe que el fracaso lleva al clímax y que todo tiene un final, pero también entiende que siempre existe la posibilidad de escribirle una segunda parte a la historia y que se puede volver a empezar una y otra vez y aun así seguir siendo el héroe. También es consciente de que durante la vida habrá que toparse con uno o dos villanos. 

¿Por qué tener miedo de lo que no eres? Las chicas que leen saben que las personas maduran, lo mismo que los personajes de un cuento o una novela, excepción hecha de los protagonistas de la sagaCrepúsculo. 

Si te llegas a encontrar una chica que lee mantenla cerca, y cuando a las dos de la mañana la pilles llorando y abrazando el libro contra su pecho, prepárale una taza de té y consiéntela. Es probable que la pierdas durante un par de horas pero siempre va a regresar a ti. Hablará de los protagonistas del libro como si fueran reales y es que, por un tiempo, siempre lo son.

Le propondrás matrimonio durante un viaje en globo o en medio de un concierto de rock, o quizás formularás la pregunta por absoluta casualidad la próxima vez que se enferme; puede que hasta sea por Skype.

Sonreirás con tal fuerza que te preguntarás por qué tu corazón no ha estallado todavía haciendo que la sangre ruede por tu pecho. Escribirás la historia de ustedes, tendrán hijos con nombres extraños y gustos aún más raros. Ella les leerá a tus hijos The Cat in the Hat y Aslan, e incluso puede que lo haga el mismo día. Caminarán juntos los inviernos de la vejez y ella recitará los poemas de Keats en un susurro mientras tú sacudes la nieve de tus botas.

Sal con una chica que lee porque te lo mereces. Te mereces una mujer capaz de darte la vida más colorida que puedas imaginar. Si solo tienes para darle monotonía, horas trilladas y propuestas a medio cocinar, te vendrá mejor estar solo. Pero si quieres el mundo y los mundos que hay más allá, invita a salir a una chica que lee.

O mejor aún, a una que escriba.



miércoles, 8 de enero de 2014

Con sol todo es más fácil

Desde que me he despertado, parece que vienes. Parece que hoy es viernes y es porque hace sol. Con sol es más fácil hacer cualquier cosa. Esperar es fácil. No hacer nada es fácil. Tiene que empezar a oscurecer ya, porque cada minuto que no vienes, es como si me engañaras. Y a la vez, en las horas que quedan, parece que todo se puede cumplir. El fin de año ha pasado rápido, sólo me comí cinco uvas con las campanadas porque no me dio tiempo a más. Se me acumularon todas en la boca, la primera, la segunda, la tercera, la cuarta, la quinta...así que mis deseos se van a mezclar los unos con los otros. Las otras siete me las comí después sin ninguna emoción y con calculada calma. Ya se ha hecho de noche." Por la noche estaré sola en la selva,¿qué voy a hacer esperando a que vuelvas?"

(escuchando "Semilla negra" versión Marlango )
http://www.youtube.com/watch?v=f9Wb6ynZ2SI



viernes, 3 de enero de 2014

QUIZÁS

Ayer he vuelto a ver la película In the mood for Love, de Kar-Wai ( Hong Kong, 2000) 

Deseando amar, 

Principio: 

Ella era tímida. Bajaba la cabeza para darle a él la oportunidad de acercarse, pero él no podía por falta de valor. Ella da la vuelta y se va. 

Mitad: 

¿Si consigo otro billete, vendrías conmigo? 

¿Final? 

Él recuerda aquellos años como si mirara a través del cristal de una ventana cubierta de polvo. El pasado es algo que podemos recordar pero no tocar y todo lo que se recuerda es borroso y vago. 

miércoles, 1 de enero de 2014

GARABATOS

Algo en tus profundos ojos marrones me decía que no era tan malo como parecía.
Tus brazos se convirtieron en uno de mis lugares favoritos de este mundo, en una lista encabezada por una de las sonrisas más cálidas que jamás había visto.
Nunca podré decir si fue una opción el hecho de dejarse llevar, no luchar contra la corriente, dejar que ocurriese lo que debía ocurrir. Porque nada era seguro, pero valía la pena dejarse conducir.
Cuando intentas arrepentirte de lo ocurrido es como desear no haber descubierto nunca que un sentimiento puede ser tan intenso.
Estábamos ahí, a la suficiente distancia para no tocarnos, para no poder saber en qué pensaba la otra.







Era inspirador. La visión perfecta de la curva de tu vientre desnudo, tus manos acariciando mi espalda y tus labios a dos latidos de distancia de los míos.
Me pregunté si realmente iba a ser siempre así. Si todo iba a permanecer intacto cuando volviese. Si cuando parpadease desaparecerías, o si con la llegada del invierno se congelarían los sentimientos, y tus ojos, o los míos, se volverían fríos.
¿Sabes? Con el tiempo he llegado a darme cuenta de lo importante que has sido en mi vida. 
Tal vez porque te has convertido en el color verde de mi vida (si tuviese que verte en un color determinado, sabes que sería en ese)
Este post está desordenado.