Hoy es un día muy especial para mí, tal día como hoy hace
algún tiempo empezó a ponerse en marcha pequeños cambios dentro de mí que
acabaron por convertirse en un punto de inflexión en mi vida. Durante los meses
siguientes mil y una emociones me asaltaron, muchas de ellas sin ni siquiera
saber ponerles un nombre hasta algún tiempo después, y en todo ese caos
emocional quedaron momentos y lugares que se quedarán para siempre conmigo.
Recuerdo una playa en abril, con viento y ese sol que pica, típico
de primavera.
Recuerdo una noche de pintxos, mirarte desde el otro lado
del bar y descubrirte mirándome con tanta intensidad que parecíamos las únicas clientas.
Recuerdo hacer el amor al
principio, como si tuviese un incendio entre las piernas.
Recuerdo llorar cuando no
pude ayudarte lo suficiente y me necesitabas.
Recuerdo mis piernas
temblando, sin saber qué iba a pasar a partir de ese momento.
Recuerdo sujetarme en una
esquina, en plena calle, con la mano izquierda, apoyarme para echarme a llorar.
Recuerdo una mañana de
domingo en la que nada salió como estaba planeado y fue perfecta.
Recuerdo los desayunos
tranquilos, sin prisas, o con el viento en la terraza.
Recuerdo esos paquetes
absurdos que te enviaba, con pequeñas notas en las que mi corazón se derramaba.
Recuerdo mil y una canciones
compartidas y una especial que será siempre tuya.
Recuerdo y te recordaré
siempre.
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