Algo aprendí de la lluvia, a construir mejores paraguas. Si
la comida se enfría, se calienta con las manos, y si el té te quema el corazón,
debes ponerlo menos al fuego.
Aprendí de la vida a contar las sonrisas con los dedos de
una mano, a recordar lo justo y olvidar lo necesario. Aprendí muy pronto a
echar de menos, y sin embargo nunca soy capaz de echar de más. Me perdí en
paisajes, montañas, mi sitio favorito siempre será al lado del mar, color azul
cielo inventado.
Si hay algo que me recuerda que estoy viva, son los besos
por la mañana, y el café caliente si lo hace alguien especial. Si hay algo que
me recuerda que estoy muerta son las noches solitarias. Escucho música, me
empapo de palabras, de sueños, vivo todas las películas del mundo y me pierdo
por las calles cada noche. Aspiro a guardar entre mis brazos todos los
atardeceres de película. Saltar entre las piedras de alguna playa desierta, y si
me hago daño, lo curo con saliva, sé que vivir provoca demasiadas heridas, pero
las que peor cicatrizan son las del corazón. Aprendí que debo saltar los
charcos sin que me importe calarme los pies. A saltar los días sin que se
empapen mis ojos. Que las mejores meriendas eran las que tomabas al salir del
colegio, sin embargo, los mejores desayunos son los que te traen a la cama. Que
los sueños que te hacen sonreír un día, al siguiente pueden hacerte llorar más
que nunca. Que un cielo lleno de estrellas siempre es una buena excusa para
pedir un deseo. El café mejor si está bien cargado. El sexo mejor en una cama y
con abrazos de por medio. Mejor vivir al máximo. Mejor coger aviones
imaginarios cada mañana que estancarte en la rutina para siempre.
Aprendí de las gotas de lluvia que resbalan por mí ventana
que detrás de un sueño hay un recuerdo, y detrás de un beso un adiós. Que el
momento más importante es el ahora.
Y estoy dispuesta a vivirlo.

Vive!
ResponderEliminarSolo se está vivo una vez.
ni que me escondiera debajo de una piedra pollo :P
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