viernes, 14 de febrero de 2014

EL MIEDO

Hoy vengo a hablar de temas trascendentales. Sí, me he levantado profunda y filosófica después de haber tenido una de esas conversaciones que dejan una semilla en ti hasta que acaba creciendo una reflexión y he tenido que ponerme a escribirla para que no se me olvide.
Hoy quiero hablar del miedo. El miedo es una emoción básica, de esa lista de emociones básicas que lo queramos o no rigen nuestra vida o forma de afrontar las cosas. El miedo es, para mí, la emoción más importante y más determinante en el ser humano; todo se mueve a partir del miedo - que seamos conscientes o no, eso ya es otro tema-.

Podría sentarme a escribir un ensayo antropológico para sustentar mi anterior afirmación, pero no me apetece una mierda, así que voy a ir directa a la cuestión: Yo siempre he tenido mucho miedo a muchas cosas. Desde las cosas más simples como cruzar la calle, a cosas más importantes como ser capaz de mantener conversaciones trascendentales con personas trascendentales. La chica de las mil corazas era yo; cuando las cosas se ponían feas me escondía dentro del caparazón y esperaba a que  la tormenta terminara por cansarse. Pero entonces pasó algo y al meterme dentro del caparazón me mojaba exactamente igual que estando fuera. Y el viento me despeinaba, y al andar me saltaban las baldosas sueltas manchándome los vaqueros, y todas esas desdichas propias de los días de tormenta. Yo era la tormenta; y por primera vez no podía escapar de ella.

¿Qué pasó? que me acostumbré a la lluvia. Y aprendí a vivir con el miedo. Joder, vaya que si aprendí. El miedo me dominaba por completo como nunca antes había sido consciente. Seguro que os ha pasado alguna vez el estar, por ejemplo, haciendo el idiota en la silla de clase sobre las patas traseras, y en una milésima de segundo al impulsarte más de la cuenta, sentir como si fueras a caer hacia atrás justo antes de agarrarte a la mesa y evitarlo. Esa sensación; ese es el miedo. Lo que pasa es que para mí no fue una milésima de segundo, si no un año.

Ese año me ha cambiado. 2013 ha sido mi Máster en miedo, y sus últimos meses junto con los primeros de este 2014 recién estrenado han sido mis prácticas externas poniendo a prueba todo lo que había aprendido. El resultado no ha podido ser más revelador ni más positivo. Hasta yo me he sorprendido por mi forma de hacer las cosas, de pensar y de sentir. De pronto me he visto a mí misma con ganas hablar temas antes intocables con gente antes intocable, renunciando a cosas por mi propio bien, arriesgándome a otras a las que antes jamás me habría arriesgado, aprendiendo a decir que No y lo más importante: aprendiendo a no decir que No a las cosas inesperadas por el hecho de no poder controlarlas.

He dejado de intentar controlarlo todo y de intentar mantener todas las situaciones bajo control. He aprendido a salir sin saber cómo voy a volver a casa, ni a qué hora. A tomarme las cosas con más calma, a saber perder cuando no se puede ganar, a mostrarme más, a darle la importancia justa a algunas cosas que yo misma había subido al escalón más alto….Porque antes no lo hacía ¿sabéis? siempre se quedaban ahí, detrás del muro .

Me he descongelado. Ya no soy el cubito de hielo que era antes, lo sé. Ahora tengo la certeza de que voy a poder 'querer bien' y no solo 'querer' a alguien, y que no voy a tener miedo a las conversaciones trascendentales, ni al futuro, ni a tomar decisiones. De pronto he entendido que todo ese miedo ya no está, que se ha ido como se ha ido el hielo, y el dolor,  y la inseguridad. Y si tengo que ser sincera, he de admitir que nunca he estado tan bien emocionalmente. Ni para mí misma, ni para nadie. Ahora tengo miedo a otras cosas, pero ese miedo es de los miedos buenos; de los que te impulsan a hacer cosas y a seguir adelante, como el miedo que se tiene antes de caer en un montaña rusa.

En realidad, es bueno tener miedo.

Si no tuviéramos miedo, nunca tendríamos la oportunidad de ser valientes.


2 comentarios:

  1. El miedo paraliza, pero siempre hay que ser valiente y seguir adelante, dejarse llevar, porque eso es la vida y todo, absolutamente todo podría suceder. :)
    http://www.youtube.com/watch?v=BrbxWOMpwfs&feature=kp

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    1. Es cierto y ese "todo es posible" es lo que realmente impulsa a uno mismo a seguir adelante :)
      Gracias por comentar y por el clip,hacia siglos que no escuchaba a blur.

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