Que si. Que yo soy siempre la que salta de alegría aunque
sea lunes, la que hace bromas sentada en la cocina, la que siempre tiene ganas
de follar con amor, la que se despide de sus amig@s con una sonrisa enorme aunque me dejen
agotada. Que si. Que cedo mi asiento en los autobuses y me da por llorar si
alguien hiere a otra persona o animal. Que me encanta hacer bromas
constantemente. Que siempre que puedo llevo los labios, las mejillas y las uñas
rojas, porque resaltan mis ganas de comerme a bocados el mundo.
Pues hoy nada. Han pasado
tantas cosas últimamente que me han dejado extrañamente oscura.
Desteñida. No sé, a lo mejor estoy un poco triste. Debe ser eso.
Esta mañana, pensé que se me había escapado el momento en el
que la vida comienza a ponerse seria, no sé. Tuvo que ocurrir en algún momento
en el que yo no prestaba demasiada atención. Ahora mis problemas son muy
distintos a los que tenía hace unos años. Bueno, corrijo, no sé si son
diferentes, pero yo los vivo de otro modo, por ejemplo la pérdida, o la
decepción. ¿No se puede desandar? Ahora siento las cosas como una adulta,
padezco a veces crisis de tristeza, me preocupo de otra forma por aquellos a
los que quiero (me duele que desaparezcan o que enfermen o que se separen o que
simplemente cometan errores dolorosos), evito a toda costa llorar delante de
otros y a veces no soy capaz de controlarlo… Antes, hace 10 años, era todo como
“Si”, “Ahora”, “Feliz”, “Genial”, “Amor”, “Deseo”, “Quiero y puedo”… Ahora no
lo sé, ahora no tengo tiempo de encontrar las palabras adecuadas.
(Esta canción es para Ana que me manda mil fotos de la luna o desde una playa y se la debía ;D )

Solamente sonríe y sé tu misma, hazlo por los que nos gustan tus uñas rojas y tu sonrisa enérgica.
ResponderEliminar