Últimamente la procrastinación domina mis días.
Un ejemplo gráfico de ello es mi armario, donde en un caos de prendas, los
jersey de lana conviven con las camisetas de manga corta. Tengo que guardar y
separar la ropa de invierno, pero la pereza y su inercia no me lo
permiten.
Sólo tengo ganas de tumbarme en la hierba a leer e ignorar el desorden de mi
vida. Me distraigo mirando las nubes y su pausado deslizar por el cielo. Pasan
lentas como el tiempo, me digo. Esa idea me parece fácil; hasta mi creatividad
se vuelve holgazana.
El tiempo pasa lento porque tengo ganas que llegue la última semana de junio. Este mes se prevé intenso y lleno actividades:Una película sueca por ahí pendiente que mi media naranja cinéfila ya ha visto, un encuentro con alguien especial, el Festival de las artes de Castilla y León con algunos conciertos interesantes, teatro callejero y exposiciones de obligatorio visionado…Y como siempre, en la peor época del año para hacerlo, de repente quiero robarle un fin de semana a Julio para poder escapar de la rutina, así que, veremos que pasara con este quiero versus no puedo.
El tiempo pasa lento porque tengo ganas que llegue la última semana de junio. Este mes se prevé intenso y lleno actividades:Una película sueca por ahí pendiente que mi media naranja cinéfila ya ha visto, un encuentro con alguien especial, el Festival de las artes de Castilla y León con algunos conciertos interesantes, teatro callejero y exposiciones de obligatorio visionado…Y como siempre, en la peor época del año para hacerlo, de repente quiero robarle un fin de semana a Julio para poder escapar de la rutina, así que, veremos que pasara con este quiero versus no puedo.
Saco mi libreta de notas y hago una
lista. La segunda de esta semana. El otro día confeccioné una de libros
pendientes con las bibliotecas correspondientes donde encontrarlos. Será
divertido emprender la búsqueda de esos libros diseminados por todas las
ciudades en las que estaré los próximos meses, como si de una ruta turística
bibliotecaria se tratase.
Empiezo a encontrarle encanto a eso de
hacer listas; son un buen revulsivo contra la inercia y la
procrastinación.
Según Susan Sontag las listas confieren
valor y garantía de existencia:
"Percibo valor, confiero valor, creo valor,
incluso creo -o garantizo- existencia. Por lo tanto, mi obligación de hacer
"listas." Las cosas (la música de Beethoven, las películas, las
empresas de negocios) no existirán a menos que yo indique mi interés en ellas
por lo menos anotando sus nombres."

No hay comentarios:
Publicar un comentario