Se me ha olvidado escribir.
Se me ha olvidado contar. He dejado de venir de aquí para allá con mi cabeza y
mis idas y venidas. Lo más importante quizás, es que he dejado de bosquejar
entrelineas todas aquellas cosas que era incapaz de decir con palabras, de
gestualizar con las manos o de transcribir con una mirada.

Aprendemos a olvidar algunas cosas, para poder recordar otras.
ResponderEliminarRealmente no creo que olvidemos nunca nada,más bien dejan de ser importantes para dar paso a otras cosas.
ResponderEliminarSi! Es verdad! Nunca se olvida nada! Y este es un blog serio y me estoy pasando haciendo el tonto! Es la adrenalina! Mátame Caótica!
ResponderEliminar