lunes, 23 de septiembre de 2013

Equilibrios y desequilibrios

De lo que no vemos nos solemos creer la mitad. De lo que sentimos apostamos a creer el doble. Por confianza ciega, por instinto innato. Así es como mantenemos la balanza. A base de apoyar más o menos en una u otra pierna. Con cada giro inesperado, la cabeza se da la vuelta y perdemos el equilibrio. Pero nos recomponemos, una vez más, a costa de quemar polvo o reventar ampollas, de hacernos un poquito más sabios o al menos eso creemos. Las cosas pesan menos si dejamos de sostenerlas. Pero… es inevitable querer sostenerlas, hacemos de equilibristas con cada decisión que no queremos tomar, primero una opción, luego otra, decidimos muchas veces antes de comprobar si la balanza está equilibrada, pero a veces es justo lo que necesitamos, un poco de desequilibrio para aprender lo que nos falta.

3 comentarios:

  1. Quiero mi equilibrio ya, que estoy cansada de tanto desequilibrio...

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  2. Póngame una de desequilibrio con doble de locura para llevar.

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  3. Póngame una de desequilibrio con doble de locura para llevar.

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