jueves, 12 de junio de 2014

EL DÍA DE ALGO ASÍ

De repente, algo así. Como quien espera que alguien baje de un tren y visualiza la llegada minutos antes. El instante tiene mil versiones distintas y en la espera se multiplican las posibilidades automáticamente. Y sientes que en parte depende del recorrido previo que hiciste hasta llegar a esa hora y a esa estación.




 Trayecto de años, de días pequeños. El día que te caíste del columpio; el día que ganaste el premio de la clase; el día que tomaste el sol sobre la hierba; el día que te picó una araña; el día que levantaste la persiana y amabas una ciudad –y un puente; el día que sujetaste una puerta con la mano, cuidadosamente, para abrirla.

1 comentario:

  1. Me encanta la foto del arcén, yo como siempre esperando cada entrada de tu blog.

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